viernes, 24 de marzo de 2017

De Fuente Dé a Torre Blanca (o el milagro de la botella con refresco)

Miércoles 15 de Marzo, estoy subiendo hacia Cabo Mayor realizando uno de los entrenamientos que entre marcha y marcha suelo meter a mis piernas para que sigan dándolo todo en la montaña. Suena mi móvil que lo llevo en la mochiluca que suelo cargar a mi espalda. Le abro y veo que la llamada es de Jose. Me comunica que ha quedado con Juan Carlos para ir el viernes a intentar subir a Torre Blanca desde Fuente Dé. Me lo dice para ver si me animo a acompañarles. Le digo que lo pensaré. En principio, siempre suelo tener en mente poner salida los sábados, que es cuando están libres muchos de los asiduos a este grupo. Pero para este sábado tienen salida los del Peñas Arriba, y por lo tanto  no puedo contar con Chema, que es el activo mas seguro a la hora de apuntarse a nuestras actividades, así que al cabo de unas pocas horas, le comunico por el whatsapp que cuente conmigo. La ascensión a Torre la Blanca la tenemos en nuestro calendario de actividades para este mes de Marzo, aunque al día de hoy, ya hemos sufrido dos fracasos a la hora de intentar conquistar su cumbre, por lo que en principio, no veo muchas posibilidades de que a la tercera sea la vencida. Mi idea era dejar el intento para después de que cambien la hora, subir en el primer teleférico, y así disponer de mas horas de luz y descender por la tarde por el Hachero. Jose sin embargo me dice que a ver si podemos salir a las siete de la mañana de Fuente Dé para bajar por la tarde en el teleférico, ya que tiene que entrar a trabajar a las díez de la noche. ¡Eso es amor por la montaña, si señor!.
A las cinco y media de la mañana me recoge en la puerta de Santa Cotilde y salimos pitando para Fuente Dé, tan pitando, que antes de las siete ya hemos llegado a nuestro destino, lo que a mi me supone  llegar con un fuerte mareo que no permite entonarse a mi cuerpo hasta que no llevemos un buen rato de marcha.
En Fuente Dé nos juntamos con Juan Carlos y a las siete y cuarto, con dos grados de temperatura, enfilamos a todo trapo hacia la Jenduda, llevamos tanta prisa, que en esta ocasión pasamos de hacer foto de salida.

Los primeros rayos de sol comienzan a alumbrar en el Coriscao.

Dejamos el sendero que sube hacia el Hachero y cogemos el que nos subirá hacia la Jenduda. Fotografío a Jose con la Peña Remoña al fondo.

El día parece que promete.

La mañana se presta para caminar. Subimos con un fuerte ritmo y enseguida nos acercamos a la entrada de la Jenduda.

Tras superar el resalte de las cuerdas, continuamos a buen ritmo engullidos por las paredes de la canal.

La clave para poder llevar a buen término nuestro proyecto, se encuentra en como encontremos el estado de la nieve. Cuando llegamos a los primeros neveros a la salida de la Jenduda, vemos con satisfacción que por lo menos por aquí, se encuentra en inmejorables condiciones para caminar sin hundirnos prácticamente nada.

Un poco antes de llegar a los Lagos de Lloroza, aunque aún es temprano, nos paramos a picar un poco, que hoy hemos madrugado mucho.

La canal de San Luis con el Pico de la Padiorna al fondo.

A la derecha el Coriscao, y al fondo el Lomas y el Cuartas. Vemos que por la cordillera hay mas nieve de la esperada.

Pasamos junto a uno de los Lagos de Lloroza, que como es natural para esta época del año, se encuentra totalmente helado.

Continuamos camino hacia la Vueltona y seguimos viendo que la nieve sigue en inmejorables condiciones.¡Quien lo hubiera dicho!
Pasada la Vueltona y cuando comenzamos a ascender hacia la pared sur de los Horcados Rojos, ya vemos claramente nuestro objetivo de hoy. Parece que las condiciones, de momento, nos son totalmente propicias.

A las once y cuarto llegamos a Cabaña Verónica. Cuatro horas nos ha llevado llegar hasta aquí y viendo el estado de la nieve, no dudamos en que esta vez sí, llegaremos a la cumbre de Torre Blanca.
Hemos cargado con las raquetas, pero viendo como esta la nieve, decidimos dejarlas en el refugio para recogerlas a la vuelta. Esperemos que no nos tengamos que arrepentir.

Jose admirando el panorama hacia Santa Ana y Peña Vieja.

La Canalona también luce sus mejores galas.

En esta fotografía sacada por Jose desde Cabaña Verónica, se ve la cumbre de Torre Blanca, y si os fijáis, a la derecha de ella, se distingue un montañero en su cumbre. A la entrada de Hoyos Sengros nos cruzamos con el. Nos comento que había salido de Fuente Dé a las seis de la mañana y ya había estado en las cumbres del Tesorero y de Torre Blanca, lo que demuestra su buen estado de forma y también el de la nieve.

Descendemos unos metros para bordear el jou alargado que configura Hoyos Sengros por su margen derecha. El sol cae sobre nosotros como verdadero fuego. Aunque la temperatura que marca mi termómetro es de 17º/18º, la sensación es como si estubiésemos a 30º, pues la nieve nos rebota los rayos solares multiplicando su potencia.

Y aunque la nieve ya comienza a reblandecer algo debido al calor, seguimos progresando con bastante facilidad hacia nuestro objetivo, eso si, rebajando muy mucho el nivel de nuestros depósitos de agua.

Vamos dejando atrás el Tiro Llago.

Y también el Madejuno.

Vamos siguiendo la huella dejada por un esquiador en medio de un silencio abrasador, solo alterado por el ruido de nuestras pisadas en la nieve. Nosotros no hablamos nada, solo vamos concentrados en nuestros pasos y en soportar este calor que nos aplana.

Por fin llegamos al pie de la montaña donde el terreno se pone mucho mas vertical. A nuestra izquierda tenemos esta visión de la cordillera.

Como siempre, Jose se pone en cabeza y comienza la ascensión por la pendiente pala de nieve que nos eleva hacia la ansiada cumbre.

Le sigo yo.....

Y un poco mas abajo Juan Carlos.

 Tras superar un primer tramo muy vertical, salimos a la arista final que aunque no es tan vertical, es mas expuesta, con una importante caída por nuestra derecha hacia el Jou del Tras Llambión.

Con la máxima concentración, vamos llegando a la cumbre. Es la una de la tarde, lo hemos hecho en menos de seis horas. Fundamental repito, el estado de la nieve.

Con un panorama espectacular en cualquier dirección que miremos.

Como este de la Vega de Liordes con la cordillera y el Espigüete al fondo.

Tiro Tirso y el Llambrión.

Así estaba la chimenea que da acceso al Llambrión. ¿Para cuando nosotros, Jose?

Pues sí, a la tercera fue la vencida, y esta vez, desde Fuente Dé.

Torre Salinas y la Torre del Hoyo de Liordes.

Tras disfrutar un rato en la cumbre, iniciamos el descenso. En este primer tramos nos exige poner los cinco sentidos. Os aseguro que la cosa esta mas vertical de lo que se aprecia en la foto.

Otra espectacular vista de la cordillera.

Poco a poco y con la máxima concentración, descendemos el tramo mas comprometido.

Cuando llegamos a terreno mas seguro realizamos una parada para agruparnos y ver donde nos paramos a comer. En ese momento pego una chupetada a la goma del agua y veo con estupor que en la bolsa ya no queda mas líquido. La traía con dos litros y medio y me lo he tragado todo. ¿como aguanto yo sin beber hasta llegar a el Cable con este calor tan insoportable?
Llego en donde esta Jose parado y veo a dos metros de el una botella de agua de Solares caida en la nieve.
-Jose, ¿es tulla esa botella?
-No, estaba ahí.
La cojo y veo que esta llena de liquido algo helado. La abro y huelo un agradable sabor a limonada.
Pruebo un sorbo y compruebo que esta delicioso y refrescante.
¿Pero como es posible que nada mas quedarme sin agua me encuentre esta riquísima bebida perdida en esta inmensidad de nieve, justo por donde pasábamos nosotros?
¡Y sin empezar!
Esta claro que alguno de los esquiadores que anduvieron por aquí ayer o antes de ayer, la perdieron y dio la casualidad que justo donde yo la necesitaba. Parece que hoy lo tenemos todo de cara.

Como aún es un poco pronto y antes de que ablande mas las nieve, decidimos llegar hasta Cabaña Verónica para comer allí mucho mas cómodos y tranquilos.

Nuestra huella ha quedado perfectamente grabada en la montaña.

En Cabaña Verónica comimos con la grata compañía de Fidel, un dicharachero montañero que nos invito a probar un suculento postre elaborado por el.

Acompañados por el, descendimos hasta el Cable, disfrutando de una magnífica tarde que invitaba a pasar del teleférico y llegar a Fuete Dé por el Hachero, cosa que si hizo Fidel. Nosotros acompañamos a Jose, que hoy no ha sido moco de pavo lo que nos hemos metido por pecho y espalda. Nos vamos con el alma henchida de gozo por la cumbre conseguida y por el hermoso día disfrutado, aunque hayamos pasado mucho calor. La próxima vez tendré que cargar con mas agua, pues un milagro como el de hoy, no creo que sea tan fácil que se repita.

¡BUSCAD LA BELLEZA, ES LA ÚNICA PROTESTA QUE MERECE LA PENA EN ESTE CADA VEZ MÁS ASQUEROSO MUNDO!.


sábado, 4 de marzo de 2017

Barrio-Zamburria-Ledantes-Barrio

La previsión del tiempo para este sábado 4 de Marzo daba descenso de temperaturas con la cota de nieve por encima de 700/800 mt., eso si, las precipitaciones parece que serán débiles y aisladas. Ante estas perspectivas nos propusimos subir a la Zamburria saliendo del pueblo lebaniego de Barrio, desde el cual parte la pista que con un largo recorrido, sube hasta los puertos de Ríofrio, desde los cuales se puede ascender a varias cumbres de mas de dos mil metros, destacando sobre las demás Peña Prieta, enfrente de la cual se encuentra la Zamburria, nuestro objetivo de hoy.
Y como siempre que sucede cuando vamos a realizar algo en nieve, surge el gran dilema, ¿serán necesarias la raquetas?. Las llevamos por si acaso, y según como veamos el panorama, decidiremos. Como vemos que la nieve esta a partir de unos 1.700 m. y en los días pasados a habido muy poca precipitación, decidimos dejarlas en el coche y cargamos solo con piolet y crampones.

A las nueve menos cuarto nos hacemos la foto de salida con una temperatura de unos 2 º C.

Junto a la iglesia del pueblo nos encontramos con este espléndido novillo ¡va por ti Jelu!

Bien abrigados comenzamos la ascensión por la pista y enseguida tenemos esta vista del pueblo de Ledantes, por donde descenderemos por la tarde. Por encima de el se ve, o se intuye, el puerto de San Glorio por donde parece que ha nevado algo mas que por aquí.

La pista va ascendiendo por un frondoso bosque de robles por la parte de abajo, y de hayas cuando se va cogiendo mas altura. Aquí vemos a mis dos acompañantes posando en un buen ejemplar de estas últimas.

Al cabo de un rato llegamos a la fuente de la Tenada, momento en que comienzan a caer unos tímidos copos.

Tras superar un tramo con bastante pendiente, llegamos al collado de Casanzo, donde la pista hace un giro a la derecha y el terreno se vuelve un poco mas amable de recorrer.

Llegamos a la cota 1.550 donde dejamos atrás el monte y donde el sol comienza tímidamente a calentarnos.

También comenzamos a ver las cumbres mas altas de la zona como las que se ven en la foto, el Pumar y el Lezna.

También muy guapo, el Bistruey.

Al pie del Pico Casanzo vemos el camino por donde hemos subido. A la derecha del pico, el collado con el mismo nombre.

Al cabo de un rato con el viento azotándonos de frente, llegamos a la cabaña que hay cerca del camino donde ya nos hemos refugiado en otras ocasiones. Hoy también aprovechamos que son justo las once, para tomar el refrigerio protegidos de las inclemencias del tiempo.

Cuando salimos de ella, nos encontramos que nieva con bastante intensidad, lo que no nos impide continuar nuestro camino hacia los puertos de Ríofrio. Al cabo de un rato deja casi de nevar y ya vemos enfrente nuestro el perfil de la cúspide final del Pico de la Zamburria. Ya casi nos vemos en la cumbre.

A la entrada de los puertos de Ríofrio dejamos el camino y haciendo un giro a la derecha, afrontamos los 350 mt. de desnivel que nos separan de la cumbre. Afortunadamente no echamos de menos las raquetas, la nieve, salvo en algunos cortos tramos, nos la encontramos en estupendas condiciones para progresar sin ellas.

Ya ha dejado de nevar, pero a medida que nos acercamos a la cumbre, el viento nos azota con fuerza y nos obliga a dar todo lo que llevamos dentro para ir superando metros.
Aquí vemos a Justo recorriendo los últimos metros para llegar a los 2.126 mt. que tiene la Zamburria.

En el centro de la foto vemos el pueblo de Ledantes, 1,400 mt. por debajo nuestro, y a la derecha el de Barrio, lugar de donde hemos salido esta mañana.

Ya casi en la cumbre, vemos el camino por donde hemos ascendido, y el punto donde se juntan las pistas de Barrio y la de Ledantes, la que desciende a este segundo pueblo, cogeremos nosotros en el descenso.

Pasada la una y media llegamos a la cumbre azotados por un fortísimo viento que nos incordia continuamente, pero que no nos impide mostrar nuestra bandera. Aquí Justo y Chema con Peña Prieta al fondo

 Y aquí Justo y el que suscribe con la misma de fondo.

Chema en el borde de la imponente cara norte de la Zamburria, que cae 1.400 mt. hasta el pueblo de Ledantes.

Aquí le vemos a golpe de zum.

Con gran regocijo vemos que las nubes poco a poco se van disipando, ainque el viento sigue azotándonos inmisericorde, por lo que rápidamente iniciamos el descenso en busca del refugio que existe en la cara sur de esta montaña y que Justo y yo bien conocemos.

El Curavacas hasta ahora totalmente oculto por las nubes, se nos va mostrando en todo su esplendor.

Iniciamos el descenso entre brezos hacia el refugio con el río Frio al fondo.

Ya tenemos cerca el refugio donde daremos cuenta de nuestros bocadillos. Bajamos ya bastante hambrientos.

Preciosa vista del Pumar a la izquierda, el Lezna a la derecha, y en el centro Peña Quebrada.

Dejamos a nuestra derecha la cumbre de los Altares y al fondo el Alto del Cubil del Can.

EL viento se va calmando, las nubes se van levantando, y nosotros cada vez mas asombrados de tanta belleza.

El sol se refleja en esas inmaculadas placas de nieve.

Preciosa la pirámide de Peña Prieta. Por su izquierda se ven los corredores de su cara Este que algunos de nosotros hemos ascendido en mas de una ocasión.

 Llegamos al refugio y disfrutamos del caldo y de la bota de bino que ha cargado Justo en su mochila, y de los bocadillos que hemos cargado cada uno en las nuestras.

Justo y yo recordamos viejos tiempos cuando pasábamos varios días descubriendo estos bellos parajes y las montañas que los rodean. Estas cabañas nos servían de refugio y en ellas descansábamos por las noches.

 Iniciamos el descenso y en la salida de Ríofrio comenzamos a tener estas vistas de los Picos. Aquí tenemos el Pico Cortés y la Morra de Lechugales con la canal a la derecha del todo.

Aquí la vemos mejor y a la derecha la de las Arredondas.

En el macizo central vemos a Peña Olvidada y asomando por encima de ella a Peña Vieja.

Magnífico fondo.

A nuestra espalda dejamos ya totalmente despejado a el Curavacas.

Nos ha quedado una tarde espléndida, con una atmósfera totalmente limpia que nos muestra estas preciosas imágenes.

Otra del Central.

La zona del Llambrión.

Otra mas por el mismo precio.

Parece que pudiésemos tocar las montañas del Oriental.

La montaña que nos a acogido hoy.

Otra preciosa vista de Tº Salinas y la Tº del Hoyo de Liordes.

La Zamburria nos muestra esta bonita imagen cuando el sol se va acercando a sus laderas.

A la derecha de la Zamburria, tenemos el Sestil de Robadorio.

Ya en la pista que nos bajará hasta Ledantes, cogemos un atajo entre brezales.

Ahora hasta Ledantes nos queda un buen rato de pista. 1400 mt. hay que descender desde la cumbre hasta el pueblo. Se hace larga, pero bajamos a todo gas.

 Por debajo del pueblo de Ledantes, cogemos el camino que nos llevará hasta Barrio que es donde tenemos el coche. A la derecha del camino, visitamos la Pisa o Batán de Ledantes, un curioso artilugio que con la fuerza del agua, se utilizaba antiguamente para machacar la lana.

Pasadas las siete de la tarde y tras diez horas y media de actividad, completamos este magnífico día de montaña donde hemos disfrutado de la poca nieve que este año nos esta queriendo brindar el invierno.
Espero os guste también este musical vídeo que he preparado de lo acontecido en este bonito día.