sábado, 10 de junio de 2017

Cresteando por Peña Sagra

Ante las dos propuestas de marcha que teníamos para el pasado sábado día 10, el personal se decanto por realizar la ascensión al Cuernón de Peña Sagra partiendo del pueblo de Luriezo, para continuar acercándonos hasta el de Cahecho, donde tomaríamos la pista que nos subiría hasta los primeros tramos de la larga crestería que forma la sierra de Peña Sagra, y culminar en el punto mas alto de la sierra, el Cuernón de 2.047 mt. de altitud.
Esta decisión se tomo por dos motivos, uno, que Jose entraba a trabajar de noche (eso se llama amor por la montaña) y esta zona nos pillaba algo mas cerca que la otra alternativa, y dos, y la mas importante, que de los cinco que nos juntamos, solamente Sonia y yo habíamos pisado esa cumbre, y Sonia en la única vez que lo hizo, la toco hacerla con niebla, por lo que no pudo disfrutar de las magníficas vista que esta montaña ofrece.

Foto de salida entre los pueblos de Luriezo y Cahecho con una cara nueva, Juanjo, un experimentado montañero conocido de Jose y que debido al fuerte calor que soportamos y al estar un poco bajo de forma, tubo que desistir de llegar a la cumbre, aunque si completo el recorrido y termino con nosotros.

Al dar vista al pueblo de Cahecho, para mi uno los mas bonitos de Liébana, pues desde el se disfruta de una amplia panorámica, tanto de las cumbres mas altas de la cordillera, como de los Picos, y sin llegar hasta el, cogemos la pista que nos introduce en un monte de robles y que nos ira ascendiendo hasta la parte alta del cordal de Peña Sagra.

La primera parte de la ascensión la realizamos por el monte, cosa que agradecemos, pues aunque la hora es temprana, el sol ya comienza a calentar.

Cuando ya a bastante altura, dejamos atrás el arbolado, una ligera brisa nos mitiga los calores. Seguimos recorriendo la pista hasta su terminación.

Unos metros mas arriba la pista llega a su fin. Para llegar hasta la parte alta del cordal, ascendemos por senderos poco marcados que tapados por el espeso brezo, nos hará sudar la gota gorda durante un buen rato.



Terreno muy caótico con mucho brezo, y sin senderos. Con gran esfuerzo en algunos tramos, vamos abriéndonos camino sin saber muy bien hacia donde dirigir nuestros pasos.

Tras un rato de duro bregar, salimos a la crestería, donde el brezo no es tan espeso y nos permite progresar con mas comodidad.

Ahora ya comenzamos a disfrutar de la crestería y de las magníficas vista que nos ofrece por sus dos vertientes. 




Llegando a la primera cumbre importante del cordal, el pico Paraes, 1.932 mt.

Desde esta estupenda atalaya, divisamos todo el recorrido realizado desde el mismo punto de partida.

Hacia el otro lado vemos al fondo el Cuernón y lo que nos queda por recorrer.

Continuamos cresteando soportando las bandadas de moscas, mosquitos, mariquitas y no se cuantas mas clases de insectos que nos envuelven y nos incordian, con el sol apretando cada vez mas.


Nos reconforta la magnífica vista que disfrutamos de toda la Liébana.

La ermita de Nuestra Señora de la Luz, por donde descenderemos mas tarde. Ahora nos separan de ella casi 700 mt. de desnivel.

¿Se ve porque le llaman el Cuernón?

Una parada para tomar aliento y afrontar el último tramo del recorrido. En este punto, Juanjo decide no continuar hacia la cumbre e inicia el descenso en busca del sendero que baja hacia la ermita de la Luz. Allí no reuniremos en el descenso. Además, se lleva uno de los wualquis y permanecemos comunicados en todo momento.

El resto afrontamos el último tramo de la crestería, que es la mas bonita de todo el recorrido.





Llegando ya al pie de la última trepada, tenemos esta vista de la cara oeste del Cuernón.

Por el centro de este caos de piedra, tendremos que trepar.

Trepada fácil y cómoda por encima de un tremendo caos de bloques de conglomerado.

La cumbre detrás de Jose.

Último tramo para llegar a la cumbre, con el cordal de la sierra que cae hacia Polaciones y que hoy no recorreremos.

Este es el tramo que si hemos recorrido, con los Picos al fondo.

La foto de cumbre que no falte.

Y por partida doble.

Un poco incordiados por los insectos, conseguimos comer en la cumbre, con mucho calor, pero disfrutando de unas estupendas vistas. Tras lo cual, iniciamos el descenso. Por las campas que se ven por encimas de las piedras, lo realizaremos.

Jose y Sonia, saliendo del laberinto.

En la campa que se ve en el centro de la fotografía, se llega a distinguir el refugio por donde tenemos que descender y que fue escenario de mis primeras andanzas montañeras junto a mi gran amigo Justo, a quien todos conocéis muy bien. Imposible llevarse mal con esta gran persona.

Jose y Pepa con la sierra del Cordel y de Peña Labra al fondo.

En menos de una hora descendemos hasta el refugio. Aquí vemos toda la bajada.

Preciosa la ubicación de este viejo y ya achacoso refugio, muy deteriorado por el paso del tiempo y por el paso de los "humanos"

Llegamos a la ermita de la Virgen de la Luz, donde nos juntamos con Juanjo. A partir de aquí recorremos el camino que sin perder nada de altura, recorre toda la falda sur de Peña Sagra.

Asta que cogemos el ramal que entre magníficos ejemplares de roble, nos desciende hasta el pueblo de Luriezo, nuestro punto de partida, eso si, soportando un calor "insoportable"



Un gran alivio supuso el llegar hasta el coche. Menos mal que en Tama nos esperaban unas jarras de cerveza de "camionero de trailer".


sábado, 27 de mayo de 2017

A Peña Castil por la canal del Fresnedal y descenso por la canal de las Moñas

Propuestas para este sábado 27 de Mayo; Dani ha convocado para realizar la senda de la costa que organiza todos los años. Jelu dice que va ha subir a la Torre de los Horcados Rojos por la Jenduda, y finalmente, Antonio nos dice que recibe la visita de dos amigos de Madrid que le han propuesto hacer Peña Castil, cumbre que no conocen ninguno de los tres.
Esta claro que a mi lo que mas me atrae es la alta montaña, por lo que este año, y sintiéndolo por el amigo Dani, dejaré de lado la ruta de la costa, y entre los Horcados Rojos y Peña Castil......., pues me decanto claramente por Peña Castil, una de las cumbres que mas me gustan de los Picos, sobre todo en invierno, y donde he vivido momentos muy gratos y también muy duros que han quedado grabados para siempre en mi memoria.
Como el viernes por la tarde la pareja que viene de Madrid, se la han tirado viajando, me dice Antonio que no quieren madrugar mucho y quedamos en que me recogen a las ocho de la mañana en el lugar de costumbre.

Con las casi dos horas que nos lleva el viaje hasta Sotres, nos ponemos en marcha a las diez de la mañana, una hora un poco intempestiva para nuestro grupo, que por lo general somos mas de madrugar, pero hay que ser un poco generoso con los que se tiran toda la semana trabajando y el viernes por la tarde, se meten casi quinientos kilómetros para hacer montaña.

Pronto me doy cuenta que esta gente tiene buena "marcha" y enseguida llegamos a los invernales de Sotres o del Toro, donde dejamos la pista que sube hacia los puertos de Áliva para afrontar los mil metros de la canal del Fresnedal, que nos subirá hasta los pies de Peña Castil.

Enfrente tenemos el Escamellao.

Subimos hasta la majada del Fresnedal donde nos paramos a picar un poco. Hay que poner el motor a punto para ir superando metros por la larga canal.


Mucha constancia y paciencia, pero casi sin darnos cuenta estamos ya a mitad de canal.

Se nota que estamos en primavera.


Ya a buena altura en la canal, se llega a un primer collado, que parece indicar que ya queda poco par el collado Camburero, pero la realidad es que aun hay que superar doscientos metros mas para llegar hasta este collado.

Aquí estamos superando estos doscientos metros.

Llegando ya al collado, tenemos que atravesar este nevero, que se resiste a desaparecer ante los calores de la primavera.

Le superamos sin dificultad, ya que se hace buena huella.

Pasada la una del mediodía, llegamos al collado Camburero. Estamos a 2052m. y nos quedan cuatrocientos para pisar los 2.440 que tiene Peña Castil. Afortunadamente, las nubes que cubren el cielo y que un fuerte viento sur arrastra hacia la costa, están por encima de las cumbres y nos permiten disfrutar de las vistas.

Afrontamos la ladera que nos lleva a la cumbre, y cuando estamos a mitad de recorrido, nos encontramos con cuatro que bajan ya de la cumbre y descubro con muy grata sorpresa que son mis amigos de otras aventuras Alvarito, Paco, Guti y el hermano de Chuchi, que como son casi idénticos, en un principio le confundo con el. Una gran alegría me dio, pues hacia tiempo que no coincidíamos.
Tras el saludo continuamos para arriba y atravesamos el único nevero que se cruza en nuestro camino para afrontar los últimos metros antes de llegar a la cumbre.


Antes de pisar la cumbre, una vista hacia abajo para ver lo subido. Por encima del collado Camburero, vemos la Cabeza de los Tortorios, cumbre de 2.147 m. que visitaremos en el descenso. Magnífica la vista hacia la costa de esta montaña. Hoy la bruma que se cierne sobre ella, nos impide disfrutar de su vista.

 Laura y Antonio llegando a la cima. Jose que ha llegado el primero los fotografía.

También a mi, con la Cabeza de las Moñas al fondo.

A las dos de la tarde nos hacemos la foto de cumbre.

Para los tres, su primera a Peña Castil.

Buscando un poco el reguardo del viento, damos cuenta de los bocadillos.

Nos disponemos a partir con el Pico Urriello, Neverón y los Albos al fondo.

Otra vista mas hacia el Oeste.

El descenso muy tranquilo, disfrutando del panorama.



Mis compañeros llegando ya al collado.

Desde el collado ascendemos unos metros para afrontar la arista que nos lleva a la Cabeza de los Tortorios.

La ladera que cae de Peña Castil con los Urriellos de fondo.

Bonita la arista hacia los Tortorios.




Antonio ya está en la cumbre.

Desde aquí tenemos una magnífica vista de toda la ladera norte de Peña Castil.

La foto de cumbre no puede faltar, que este es otro dosmil.

Admirando la cumbre principal de hoy.

Tras lo cual solo nos queda un cómodo y bonito descenso hacia el collado de Pandévano, pasando primero por la majada de las Moñas.

Desde donde nos despedimos de las dos cumbres del día.

Descendemos hacia Pandévano por la canal de las Moñas.


Donde se disfruta de esta vista del pueblo de Sotres.

En lugar de descender directamente hacia Pandévano, nos acercamos primero a la majada de la Tenerosa, donde recargamos nuestra provisiones de agua.

Y disfrutamos de la vista que nos ofrecen las cabañas de la Tenerosa con el Neverón y los Albos al fondo.

Esta dedica a Jelu.

Con la canal de las Moñas al fondo.

Por último, recorremos lo que queda del antiguo camino de Pandeváno tras la construcción de la pista, que rápidamente nos acerca a los invernales del Texu y hasta donde tenemos el coche aparcado.
Balance del día, sumamente satisfactorio y gratificante tanto para los que acaban de descubrir esta bonita montaña, como para el que ya ha pisado su cumbre en numerosas ocasiones.