sábado, 10 de febrero de 2018

Raquetada de Fuente Dé al Alto de la Triguera, 1920 mt.

Llevamos ya muchos días de lluvia y nieve, y para este sábado diez de Febrero, también dan algo de precipitación. Toca buscar una zona donde menos nubes podamos tener. Pensamos ir hasta Fuente Dé y subir por la pista que sube hacia la canal de Pedabejo, hasta coger el desvío que sube hacia el Alto de la Triguera, y si la nieve y el tiempo nos lo permiten, hacer esta cumbre que tiene 1.920 mt. de altitud.


Cuando llegamos a Fuente Dé, así se nos presentan los Tornos de Liordes, y vemos que aunque algunas nubes cubren las cimas mas altas, el sol se esfuerza en colarse entre ellas y por lo menos, el paraguas lo podremos dejar en el coche.

Cuando se sale de Fuente Dé, no puede faltar la foto de Peña Remoña, que en cualquier época del año muestra su hermosura.

Jota, Victor, Chema, Sonia, Alberto, Jelu, y como no, Pepa somos los que nos vamos a enfrentar a la gran cantidad de nieve que ya nos encontramos en el mismo Fuente Dé.

Para el día de hoy el riesgo de aludes en los Picos es de nivel 4 sobre 5, por lo que hay que huir de adentrarse en cualquiera de sus canales, y mucho menos en los Tornos.

Comenzamos a ascender por la pista que tiene encima casi un metro de nieve. La huella helada de algunos esquís nos permite progresar sin hundirnos con las raquetas.

Así de guapo estaba el Coriscao, cuya ascensión tenemos en nuestro calendario para este mes por la arista norte que aquí vemos. Hoy tenemos que desechar el meternos en esa subida.

El pueblo de Pido recibe los primeros rayos de sol de la mañana. Con alegría vemos que hemos acertado al venirnos por esta zona.

Las cumbres de los puertos de Salvorón nos muestran su belleza.

En esta perspectiva del circo de Fuente Dé, llama la atención la brecha que forma en la pared la canal de la Jenduda.

¡Espectacular!

Continuamos ascendiendo por la pista hasta coger el desvío de la que sube hacia el Alto de la Triguera. Por aquí, incluso con las raquetas, nos hundimos bastante en la nieve. Toca organizarse e ir haciendo relevos cortos para no llegar a cansarnos haciendo huella.  

Tras un largo rato de ir ascendiendo en continuos zig zas por el interior de un monte, salimos de el y nos topamos con esta coqueta cabaña.

Hacemos una pequeña parada al lado de la cabaña, ya que su puerta se encuentra bloqueada por casi un metro de nieve, y tras pertrecharnos como es debido para protegernos del viento que por aquí sopla, iniciamos el ascenso hacia la cumbre, siguiendo la huella que han dejado unos esquiadores que nos preceden.


Al poco de iniciar el ascenso, vemos que los esquiadores ya han iniciado el descenso.

En pocos minutos llegan a la cabaña.

Nosotros continuamos el ascenso en medio de la inmensidad blanca.

Vamos ascendiendo hacia la cornisa que hay formada en la arista norte de la montaña para superarla por el lugar donde parece mas vulnerable.

Chema y Sonia son los primeros en encaramarse por encima de ella.

Una vez superada solo nos queda ascender por un terreno facil hacia la cumbre.

Aunque un fuerte y helador viento nos atosiga en la ascensión.

Enseguida los primeros llegan a la cumbre.

Alto de la Triguera, 1.920 mt.


A Jota no se le cuela nada de aire.

Las nubes no nos dejan ver mucho panorama, sobre todo hacía los Picos. Hacia la cordillera es por donde mas despejado se encontraba.

Aquí vemos las Peñas de Llesva al fondo, y el Coriscao a la derecha.

La cosa no estaba para mucha contemplación y enseguida iniciamos el descenso. Aquí los primeros ya han descendido la cornisa.

Bonita vista de Cumbres Avenas.


Disfrutando del entorno vamos descendiendo hacia la cabaña donde pensamos pararnos a comer.

Jelu por debajo de la cornisa.

Soy el último en llegar a la cabaña y cuando llego a ella, mis compañeros han librado la puerta de la nieve y nos podemos introducir en ella para comer cómodamente.

Desde aquí vemos ahora la cumbre despejada.

La ubicación de la cabaña en un marco incomparable, embellecido por la blancura inmaculada de la nieve.

El momento de la comida resulta siempre un momento de distensión y de charla amena entre los expedicionarios. Tras disfrutar de este grato momento, iniciamos el descenso a gran velocidad. Yo me voy entreteniendo fotografiando las montañas, cuando estas se liberan de las nubes que las ocultan. Esta en concreto es Torre Salinas.

Esta es el Pico Corcina.

Y estos el Corcina a la izquierda y el Bistruey a la derecha.

Ya de regreso hacia Fuente Dé, tenemos estas preciosas vistas de los pueblos de Pido y Espinama.



No me resisto de volver a fotografiar a la Jenduda. Ahora la caliza tiene un color muy oscuro producido por el agua proveniente de la nieve derretida por la acción del sol.
La faena la rematamos en el establecimiento de el Resbalón en el pueblo de Panes, donde dimos cuenta de una buena ración de morcilla de borona.



jueves, 8 de febrero de 2018

Raquetada entre Cosgaya y Prao Cubo o el sonido del agua

Aquí van unas fotos y un vídeo de la raquetada que realizamos Sonia, Pepa y yo desde el pueblo de Cosgaya hasta la cabaña de Prao Cubo el pasado sábado día 3 de Febrero.
Decir que nos encontramos mucha nieve ya desde el mismo Cosgaya y que tuvimos un buen día, mejor de lo esperado, pues solo en la salida nos cayó algo de nieve, pero después tuvimos hasta muchos ratos de sol.

Los tres expedicionarios en el aparcamiento de Cosgaya. 

Dos venados en las proximidades del pueblo nos miran con extrañeza.

El camino en la primera mitad del recorrido, transcurre pegado al río Cubo, por lo que el ruido que produce el agua, llegando a ser estruendo en las muchas cascadas que este río ha formado, nos acompaña en nuestra ascensión.

En esta primera parte del recorrido, tuvimos que pelear con las ramas de los distintos arbustos que flanquean el camino, y que debido al peso de la nieve que sostenían, obstruían casi por completo el paso. Agachándonos mucho y sacudiendo las ramas, fuimos sorteando los obstáculos, recibiendo unas buenas duchas de nieve sobre nuestras cabezas.



Los árboles, una vez mas, nos muestran la belleza de la nieve sobre sus ramas.





Hacia la mitad de nuestro recorrido, la pista se aleja del río y en continuos zig zag se va elevando hacia la pradería de Prao Cubo.
Mucha nieve y mucho trabajo para ir abriendo huella, incluso con las raquetas.

Por fin, tras un arduo trabajo llegamos a la cabaña donde nos refugiamos del fuerte viento y del frío y donde podemos comer muy cómodamente. 


Tras lo cual iniciamos el descenso, que hoy el día no está para muchas florituras.

En la parte superior derecha se ve la cabaña que existe por encima de Prao Cubo y que también puede servir de refugio para días como hoy.

Al fondo entre la niebla se encuentra el Coriscao, que en alguna ocasión hemos ascendido desde aquí.

Las Peñas de Llesva.

Otras dos vistas de la cabaña que nos ha acogido.




Y sin mas novedad llegamos de nuevo a Cosgaya, en esta ocasión a una hora bastante temprana, pero es que el día con estas condiciones, no daba mas de sí.